domingo, 11 de marzo de 2007

...pues no sé a que viene esto...o a lo mejor,si...

Existen dos tipos de personas, las que me gustan y las que no, supongo que se dirán ¡mira esta!, una reincidente que se siente ombligo y no, no es así, les cuento.

Lo primero, decir que hace tiempo que descubrí que como en la película de la nurse que vino del espacio se cantaba, siempre es mejor con un poco de azúcar así que no entiendo que la gente se decante por el vinagre, debe ser cosa de la nouvelle cuisine, ya cada vez menos nouvelle y me temo que menos cuisine o...asuntos dietéticos derivados de la tiranía del "mejor dos kilos de menos que de más", no sé, pero si tenemos en cuenta que los alimentos importantes del cerebro son el oxigeno y el azúcar ( vale muy resumido) y que nadie deja de respirar al menos voluntariamente pues...a lo mejor por eso pasa lo que pasa...

Bien a lo que iba.

No obedece esta inclinación a unas respecto a las otras a su apariencia física, no tengo en esto predilección alguna tanto me da que su color de pelo sea uno u otro...varios o...esté ausente, el pelo y por consiguiente el color. Tampoco reparo en su estatura o volumen, tendencia sexual o color de la piel, sin embargo hay requisitos indispensables para estar en un lado o en el otro son cosas aparentemente simples, la mesura en los juicios y el respeto sincero a las diferencias esas que a mí me pasan desapercibidas, no tienen que pensar como yo, esto además resultaría muy aburrido, pero sí tienen que pararse a escuchar, porque en mi opinión, de toda argumentación se puede extraer una buena idea que añadir a las propias.

No me gusta que se utilicen distintas varas para medir y que estas vayan en función de la posición en la que te encuentres (mido,miden), eso es rastrero.

La gente que me conoce dicen que tengo un mecanismo que se dispara automáticamente cuando percibo tensión o mala baba, y que mi natural tedio desaparece hasta el punto de reaccionar y contestar de la misma manera en la que he percibido esa tensión o...mala baba, pero es que no soporto la mala leche gratuita y como dicen unos buenos amigos hay personas que sólo entienden un tipo de lenguaje, suelo evitarlos claro pero hay veces que el enfrentamiento es inevitable y si quieres que te entienda alguien que no argumenta, pues no valen los discursos, el mensaje hay que construirlo de manera que le llegue a quien quieres, así que...

Por supuesto hablo de palabras...siempre palabras, que tenemos una lengua con miles de ellas de significado muy muy preciso con las que decir justo aquello que quieres.

Yo sé que todos andamos un poco desquiciados por el ritmo de vida que llevamos, porque los tipos ( de interés) no paran de subir ( y lo que les queda que no es por ser agorera pero...lo que yo les diga...) y hay que hacer muchas cuentas, porque la competencia es brutal y hay que ingeniárselas de cualquier manera, todo esto y alguna que otra cosa más ( ver o leer noticias...que entre la cosa política y el apartado sucesos los diarios y tele...diarios son para salir corriendo...lo que no sé es a donde...pero...), hacen que andemos algo crispados, vale yo lo entiendo y de verdad les digo que hago a veces esfuerzos importantes por controlar ese mecanismo que les contaba, por eso no acabo de entender que el de enfrente no haga un poco lo mismo.

Por otra parte resulta insoportable notar que no te escuchan y no porque yo me crea el centro del universo sino porque sabes que cuando acabes, la conversación no habrá avanzado nada, porque tu interlocutor o interlocutora, que utilizo el masculino sin ninguna intención, de verdad, anda más preocupado de lo que va a decir que de escuchar lo que le estabas diciendo, así es complicado llegar a ninguna conclusión.
Muchas veces cuando me he dado cuenta que es completamente absurdo seguir, que hace rato que la conversación se ha convertido en un par de monólogos, paro en seco y entonces lo curioso es que tu interlocutor se ofende, obvias explicarle que así no funciona la cosa, que un diálogo es cosa de dos o de más pero jamás de unos sólo pero por supuesto al final la intratable eres tú...esto o algo mucho más gracioso...claro si no te quedan argumentos ( te sueltan)...¡ya!, pero ¿has escuchado alguno?, piensas porque no dices ni “mu”, no tiene caso que no te escuchen una cosa más.

La verdad es que antes perdía más tiempo en intentar hacerme entender, me molestaba en tirar de disco duro para dotar de contenidos precisos mis argumentaciones, armada de paciencia lo intentaba una y otra vez mientras los demás se limitaban a blandir titulares ajenos...que repetían del derecho y del revés, cómo si de dogmas de fe se trataran, es esto y punto, pues no, oigan a mí esto no me vale, no me gustan las personas que funcionan como una masa informe del tipo hooligans, cuyo argumento más sólido está apoyado en hablar más alto que tú.

Es curioso pero ese mismo tipo de personas suelen tomar como referencias para sus argumentos lo que yo llamo “lista de desagravios” de sucesos pasados o comparativas...ponen ejemplos de situaciones similares que por supuesto han sido de mucho peor resultado a su juicio, y te dices...vale, pero dime algo más...cabreo monumental ¡es que no entiendes nada!...otra vez ni “mu”.

Al final acabas pensando como demonios te has metido en semejante jardín porque ni “mu” ¿para qué?...esto...y ¿por qué me habrá venido a la cabeza a mí esta reflexión?...debe ser que como el Domingo va detrás del Sábado pues por eso.

6 comentarios:

Tamaruca dijo...

(...)

Este post me está haciendo pensar más de lo que creía, ya he escrito y borrado un par de veces.

Nunca discuto con alguien que levanta la voz, pierde las formas o cerrado en banda a escuchar otros planteamientos. Me doy media vuelta (conservando esta fama de prepotente que a menudo me acompaña) y me marcho, me parece una pérdida de tiempo dialogar con una pared.

También es verdad, que pasado el "momento rebote" siempre me arrepiento de haberme marchado, empiezo a pensar que era un mal momento para la otra persona, que estaríamos obcecados en ese instante pero que seguro que podíamos encontrar algún punto de encuentro, etc...

Así que vuelvo con mis mejores intenciones y entonando mi parte de mea culpa. Si después de eso no funciona...

Uff, es que me está resultando imposible generalizar eh?? se me ocurren sólo casos concretos y muy diferentes entre sí.


¿¿Con quien has discutido?? :DDD


Un besico ;)

ruvias intelijentes dijo...

pues nosotras nos quedamos como hautistas, no dicimos ni mu i pasamos mil. tenemos huna capazidad asomvrosa para avstraernos cuando alguien no nos interesa. i enzima nos pasa lo que tu dizes, que tenemos como un radarcico de serie que detecta la mala vava. que cosas!!!


vesis i no te agovies!!!!

p.d. jo, que difizil el palavro de berificacion. che

apesardemi dijo...

Cada vez tengo menos paciencia, o menos interés, para sacar adelante mis puntos de vista en un debate. Si noto que mis argumentos no interesan, me callo tranquilamente. Si las posturas son muy enfrentadas y no aparecen puentes comunes, dejo el asunto para mejor ocasión. Me gusta dialogar si noto que el debate avanza, que todos nos aportamos algo. En caso contrario me aburre.

Beso desde las reflexiones mañaneras.

Corpi dijo...

Ayer leí una frase que me gustó mucho y que la hice mía, creo que viene muy bien para lo que comentas. Es de Euclides, dice:
"una afirmación sin pruebas puede ser rebatida por una negación sin pruebas"

Víbora dijo...

Ante argumentos basados en el volumen de la voz, yo utilizo el contrario, es decir, bajo mi voz hasta resultar totalmente inaudible. Surte efecto, porque ver moverse los labios del otro y no oir nada hace que se paren en seco. A veces piensan que soy un estúpido engreido, pero como son personas de las que no me gustan, tampoco me importa su opinión.
Si los argumentos son absurdos, yo suelto uno exageradamente ridículo, absurdo e inconexo.
Si se tiende a la violencia, me voy.

Manuel Márquez dijo...

He tardado en leerlo, pero ha merecido la pena. Interesante reflexión, compañera. En mi caso, no sé, depende mucho del día, del ambiente, de la persona; no tengo una reacción-tipo, más o menos estándar, aunque, eso sí, tiendo a ser acomodaticio y no entrar en polémicas (salvo los días de cable pelado, claro está...).

Un abrazo.