domingo, 21 de enero de 2007

...de sentidos y sentimientos...


Me encanta como huele el papel y en particular como huelen los libros, que a Uds. ¿no les huelen a nada?...vamos no me digan eso y escojan un libro, el que sea... pasen sus hojas de manera muy lenta, cierren los ojos y...aspiren.
Mucho mejor ¿verdad?, hay ocasiones en las que anular algún sentido nos lleva a una mejor percepción, sé que parece una contradicción y que pensamos que cuantos más sentidos pongamos en funcionamiento mejores serán los resultados obtenidos pero créanme si les digo que no siempre es así, a veces se entorpecen unos a otros creando en nosotros un efecto contrario al deseado, es decir, la confusión.

Venciendo, por una vez y sin que sirva esto de precedente mi natural tedio
me he dado una vuelta por "Wiki" por aquello de satisfacer cierta curiosidad e intuición...et voila, sospechas confirmadas, pues resulta que existe cierta discrepancia entre los neurólogos sobre si son cinco o más los sentidos que nos adornan...esto sí que me produce confusión, llevas toda la vida confiando en tus cinco sentidos y de repente en una visita rápida a esta por otra parte estupenda enciclopedia ¡zas! a hacer gárgaras todo tu mundo sensorial... un segundo que necesito hiperventilar un poco...

Mucho mejor.

Bromas a parte, yo prefiero seguir con mis cinco e imperfectos sentidos que tantos y buenos momentos me han hecho disfrutar, y los que me quedan.

La vista es uno de los grandes, el sentido más rápido a la hora de reconocer, ni el mejor de los pintores, ni la mejor fotografía, pueden captar todos los matices que con una sola mirada percibimos y describir esa imagen es tarea casi imposible, puedes meramente aproximarla, me fascina mirar, creo que ya lo dije por ahí, puedo pasarme horas contemplado cosas que me gustan y sin duda el mar la primera de ellas, no creo que haya en otro sitio más matices de color que allí, del azul al grisáceo, pasando en ocasiones por un verde escandaloso...increíble sinfonía de veras que si.
Es muy útil saber mirar con detenimiento, con intención de ver se ven muchas más cosas, por ejemplo nos evita incidir en un tema que digamos no es conveniente, si sabemos mirar tendremos las pistas suficientes para salir airosos, en las relaciones entre personas creo que miramos poco al otro para mirarnos demasiado a nosotros mismos...

El olfato, este sentido junto con la vista, forman el equipo perfecto (en menudo jardín me estoy metiendo porque a ver que hago más tarde con el tacto...en fin no sería yo si me pusiera las cosas sencillas), un aroma puede evocar la imagen que la provocó con tal nitidez que a veces es sorprendente, asociamos olores a personas, e incluso a situaciones, el miedo se huele...dicen, al menos los animales lo hacen, pero entiendo que su sentido del olfato está más desarrollado que el nuestro, el olfato a mi modo de ver es de todos los sentidos el más indisciplinado, si ya sé que hay grandes narices, bueno esto también pero aquí me refería a narices profesionales, napias educadas estrictamente para saber discriminar los olores de manera precisa, imagino que recuerdan la magnífica novela del escritor alemán Patrick Süskind, y la película, ya no tan magnífica que estrenaron el año pasado, seguro que si, bien a este tipo de narices me refiero, pero al margen de estas poderosas y exclusivas narices, el resto de los mortales andamos con nuestra nariz a lo que ella quiere, ella se dedica a oler por más que a ti te repugne el olor y...no hay nada que hacer, salvo arrugar el gesto, porque respiramos a la vez que olemos, en la novela de Süskind, Grenouille, no puede oler ¿se imaginan?, de ahí su obsesión por atrapar los aromas, no me imagino como puede ser la cosa de no oler nada.

El oído es también importante, y no sólo para los amantes de la música. Una buena conversación es una de las cosas que más placer me produce...de acuerdo estoy exagerando lectores puntillosos..., pero tampoco es tanta la exageración, a mi no sé a Uds. me encanta eso de pasar interminables ratos conversando de cualquier cosa, todo me resulta interesante si se expone por alguien...interesante ¿no creen?, un tono suave o estridente produce distintas percepciones en el receptor, el barullo acústico me agota, no sé si saben a que me refiero pero impide pensar. La sordera, la física y también la mental aislan, no sé si han visto BABEL, una vez más se la recomiendo encarecidamente, no destriparé la trama pero la sensación de soledad, incomunicación y desesperanza, de la adolescente japonesa que muestra Gonzalez Iñarritu con la ausencia de sonido me produjo una angustia enorme.

El gusto...el gran sentido de los gourmets, bueno con el olfato que olores y sabores van muy de la mano, no hay más que ver cuando andamos con catarro y no olemos nada como nos saben las cosas...insípidas, en el tema de los sabores aunque me imagino que todas las lenguas funcionan de la misma manera con sus papilas gustativas y esas cosas el tema cultura juega un papel importante, de ahí que sabores apreciados entre colectivos, resulten intolerables para otros, aunque imagino que lo dulce es dulce aquí y en la China.

Y por fin el tacto, que decir de este sentido...pues que tocamos poco esa es la verdad, tocar como antes dije mirar, con intención, es el sentido más social de todos, el que más nos acerca al otro, cuando rozas a alguien en un momento difícil para ese alguien, no necesitas hablar, ese pequeño contacto es toda una declaración de apoyo incondicional, cuando acaricias transmites sentimientos que tal vez con palabras no sabrías transmitir, un apretón de manos cuentan, era suficiente para sellar un compromiso. Creo sinceramente que habría que perder el pudor a tocar,la tibieza de una piel sobre otra piel es siempre tan importante como para reflexionar sobre el tema, no hay nada comparable, diluye miedos y soledades, ese efecto tiene el sencillo gesto de rozar una piel.



Aunque para terminar he de decir sinceramente que al menos en algunas ocasiones la conjunción de todos los sentidos trabajando en una misma dirección suele darnos resultados excelentes.



...y como siempre una recomendación, esta vez me decanto más por el libro que por la película, no es que la película este mal, es que el libro está mucho mejor...

Fahrenheit 451(1953), siempre me ha gustado el nombre, no he leído nada más de Ray Bradbury, pero esta novela me resulta muy interesante, una gran crítica a la estupidez humana tomando como excusa la caza de brujas de la América de Mc Carthy. A veces resulta preocupante como hay mentes que se empeñan en negar la evolución pero afortunadamente... siempre queda la resistencia...

7 comentarios:

Dr. Strangelove dijo...

Fabuloso análisis de nuestros sentidos. Yo reconozco que soy de los que los afino al máximo. Es lo que nos llena de sensaciones. Vamos, lo que nos convierte en seres vivos, aunque a algunos más que a otros.

Pero se olvida (lo puede dejar para otro post) del sexto. Ese que escasea tanto, que tan difícil es definir pero que yo desde pequeño lo tengo tan desarrollado como alguno de los restantes. No me refiero tanto al sentido común, que es como comúnmente se le define (perdone la redundancia), sino más bien a ese sentido que te hace percibir algo más allá de lo que vemos, oimos o tocamos.

Bueno, no me enrollo.

Un beso con mis seis sentidos.

Dr. Strangelove dijo...

Aclaración: no soy ni mago, ni brujo, ni médium, ni adivino cartas. Es más simple que todo eso

Lo dicho.

e-catarsis dijo...

Interesante puntualización, mis neuronas, todas ellas con vida propia han empezado a reflexionar sobre el complejo mecanismo que dispara la intuición.

...las cosas simples acaban por resultar las que tienen más injundia...y nos provocan más curiosidad...

Saluetes Doc.

ruvias intelijentes dijo...

mui chula la entrada de los sentidos. si nosotras tubieramos que prescindir de huno... nos dejariamos el sentido del ridiculo. hese a beces, sobra.

veis a cascoporro!!!

e-catarsis dijo...

Coincido en eso ruvias

Saluetes ruvios d'esos

Joan dijo...

A mi el que menos me gusta es el sentido pésame. Me da como penilla, no sé.

Por cierto, el sexo engloba casi todos los otros cinco. Mirar es casi lo primero, tocar es la base, oir los susurros, degustar la piel y, muchas veces para mí el más estimulante, oler a la otra persona.

No sigo que me pongo tontote.

e-catarsis dijo...

Le leo con un excelente sentido del humor...eso está bien, en cuanto al sexo le recomiendo que lea un pequeño parrafo escrito casi a final del post y se dará cuenta que coincidimos, justo antes de la recomendación, es que verá en el post no hay escenas de sexo explícito ;-)

Mis más sentido saluete ;-)