martes, 23 de enero de 2007

...porque sueño no lo soy...


Es difícil mantener siempre la cordura,conservar el equilibrio, estar a la altura de lo que se espera de nosotros,incluso de lo que esperamos nosotros, las exigencias son cada vez mayores y andamos enredando siempre en una espiral diabólica de necesidades...engañosas diría yo, que asumimos con bastante imprudencia y que afirmaría sin temor a equivocarme un ápice son las causantes en la mayoría de los casos de la angustia en la que vivimos.

Asumir nuestras limitaciones y aprender a convivir con ellas debería ser una asignatura desde los primeros años de la vida, no quiero yo decir con esto que el afán de superación no sea bueno, en absoluto, hay que luchar por mejorar en todo lo posible sin embargo también hay que saber conjugar las diferencias individuales con el estereotipo de triunfador que nos venden de una manera yo diría que salvaje y que nos lleva a cruzar líneas que no deberían cruzarse jamás.

Seguro que esta reflexión les resulta conocida, seguro que alguna vez o...muchas veces se han jurado así mismos que ya estaba buena la cosa y seguro que después de esta afirmación se han seguido engañando y diciendo...vaa no seas agonías que tampoco es tan grave... y lo cierto es que si es grave, y si no ahí está la realidad más brutal esa que nos hace torcer el gesto porque hasta a los más insensibles les molesta mirar, claro a estos tal vez por distintas razones que a los demás pero...seguro seguro que apartan la mirada.

Estoy convencida que no son necesarias tantas cosas para vivir que no hace falta estar tan delgada/o que un coche sirve para lo que sirve esto es...desplazarse y que sin una cuenta corriente espectacular también eres alguien...pero...Uds saben que no siempre es así y por eso vemos a diario casos de niñas (bueno dicen las estadísticas que ya no tan niñas y que ya ni siquiera sólo niñas...niños también) que se dejan morir por poderse meter una talla de ropa absolutamente ridícula, creo que con sólo este ejemplo sabrán a que me refiero.

Por eso algunos pocos o a lo mejor algunos muchos tenemos la necesidad ( pura supervivencia) de montarnos nuestro mundo paralelo, ese mundo construido de pequeñas cosas que nos hacen un poco más felices y que cuando la cosa se pone de un color algo más oscuro del que es razonablemente saludable, desconectamos y nos dejamos llevar. Supongo que estos pequeños trozos de libertad absoluta serán distintos para cada uno, que la decoración será muy personal no suele haber muebles, no se necesitan, no hay cosas materiales sólo recuerdos a veces bonitos a veces un poco tristes que estos también son importantes además a mi personalmente me gusta abandonarme a ratos en los brazos de la añoranza y recordar y no es cuestión de masoquismo, pero tampoco se bien explicarles la razón porque estos mundos o al menos el mío está lleno de sensaciones, de imágenes, de aromas y de sueños.

Desde ese mundo intento entender el otro y a él vuelvo cuando ya no puedo más, es difícil entender esto porque es difícil transmitir sensaciones, aunque intuyo que quien más y quien menos alguna vez habrá sentido cosas similares. sería fantástico poder saltar de nuestro pequeño mundo a los otros, eso si siempre con invitación aunque presumo que tal vez el otro el salvaje se fuera quedando cada vez más vacío y en ese caso a ver quien tira del carro...¿les preocupa?...

Bien y como siempre...aunque me llamen pesada, yo a lo mío esta vez sin comentarios me siguen esta sugerencia:

...busquen un poco de tiempo o lo piden prestado...se acomodan en una buena butaca porque la incomodidad vendrá más tarde, sacan el DVD de la caja, por favor con sumo cuidado que es muy frágil, lo introducen en el ingenio mecánico y le dan al PLAY...
...y preparense a disfrutar y a sufrir, a odiar y a sentir compasión, a caminar por mundos subrealistas tan extraños como conocidos...pasen señores, pasen y vean esta OBRA MAESTRA...

LÉOLO...¿se puede ofrecer más por menos?

4 comentarios:

Dr. Strangelove dijo...

Su reflexión de hoy es mi pan de cada día. Yo intento vivir mi otra vida, esa paralela en la que la imaginación construye el decorado y la vivo con intensidad, en soledad pero con pasión y alegría. No me puede falta y es mi justificación para vivir la real.

Sensacional y acertado post.

Por cierto la película es absolutamente deliciosa e imprescindible. La he visto una sóla vez, cuando se estrenó y en un escenario incomparable. Todo ello contribuyó a que la tenga en un pedestal.

Un rendido y admirado saludo.

e-catarsis dijo...

...no me pregunte el porqué pero no me ha sorprendido nada su comentario sobre la película...debe ser el "sexto sentido"...sobre el que algún día tengo que escribir algo...
Ahora bien...si no me considera muy osada me atrevo a preguntarle por el escenario incomparable, si tiene a bien me lo cuenta si no...lo dejaremos ahí.

Dr. Strangelove dijo...

El escenario incomparable fue la Expo del 92 en Sevilla. Montaron un cine espectacular al aire libre, con todos los adelantos, en un entorno de ensueño. Vamos el flipe de cualquier cinéfilo que odie las palomitas.

También recuerdo ver un montaje del Quijote de Orson Welles, con material incompleto que rodó.

Aguardo el post sobre El Sexto Sentido (je, je).

e-catarsis dijo...

...gracias por la aclaración, entiendo que no lo olvide...


Saluetes