martes, 30 de enero de 2007

...deshojando la margarita...



Yo no sé a Uds pero a mi hay veces que me cuesta decidir.

Supongo que debería estar agradecida porque una afirmación así viene determinada cuando existen opciones, varias, y libertad para decidir sobre ellas..

Releo estas líneas y matizo: libertad relativa, no por falta de lo que a mi juicio es un derecho y un privilegio, si no porque al final la libertad siempre anda limitada por las circunstancias personales y/o profesionales de cada uno...
Matizado el concepto, retomo el hilo.

Desde las cosas más tontas, pasando por las más frívolas e incluyendo por ahí en medio las absurdas y disparatadas y por supuesto acabando en las más relevantes, lo cierto es que te pasas todo el tiempo decidiendo y por si esto no constituyera en sí una ardua tarea a veces se le suma la inestimable ayuda de los que te rodean, éste es un ingrediente que hace que las dificultad para tomar la decisión se multiplique por mil, la verdad es que es de agradecer que se preocupen por ti, pero al menos en mi caso necesito meditar en soledad, la técnica del braistorming , al menos en mi caso no sólo no funciona sino que me causa mayor confusión...

Pienso mejor en soledad y sólo cuando tengo una decisión tomada la comunico porque sinceramente desconfío que una opinión sea tan generosa que cuando se exprese sea sólo en aras del interés de quien la demanda...¿Que por qué digo esto?, pues sencillamente porque es difícil no poner parte del interés de cada uno, sobre todo si la persona en cuestión te importa mucho, es humano, yo lo entiendo pero es egoísta y esto también lo entiendo no crean que yo me excluyo...que sé de que les hablo...seguro que ustedes también.

Una de las cosas que dificulta más tomar una decisión es que cuando te decides por algo, otro algo queda en el camino y es inevitable no pensar en lo que abandonas incluso hay veces que por esos extraños mecanismos que tiene la memoria vuelves a recordar...probablemente es que la decisión por la cual abandonaste ese otro algo no fue la más acertada pero esto lo sabes ahora...y como dice el refrán “..agua pasada no mueve...” pero hay que ver lo que menea la conciencia...

Las decisiones las puedes tomar con tres vísceras importantes, sesos, corazón o tripas.

Las que tomas con los sesos suelen ser las más acertadas, al menos las más convenientes ( creo que acertado y conveniente no siempre van a la par pero...). En ese camino por el que te llevan tus sesos, pocas cosas dejas sin contemplar, es un análisis exhaustivo y metódico de la situación, de la actual y de la resultante, es agotador pero los resultados suelen ser excelentes...en la mayoría de los casos.

Las que tomas con las tripas, suelen estar motivadas por una situación normalmente incómoda que mantienes en el tiempo hasta que por un no se sabe qué..¡zas! lo mandas todo al carajo sin pensar demasiado, los resultados suelen ser buenos al menos momentaneamente pero si no lo son al menos te has quedado bien porque no hay que olvidar que reconciliarse con uno mismo es siempre muy saludable.

Y por fin las que tomas con el corazón, estas son una incógnita. Siempre.

En cualquier caso a mi lo que mejor resultado me da es aunar esfuerzos entre mis vísceras y confiar en eso que algunos llaman...el sexto sentido...


...hoy si que tengo una sugerencia, imagino que habrán reconocido la imagen...LA DOLCE VITA... el gran espectáculo de la trivialidad, el retrato de ese enorme director que fue FELLINI a la burguesía romana, esos fantásticos parásitos...gran MASTROIANNI y potente en todos los sentidos EKBERG...

7 comentarios:

Dr. Strangelove dijo...

Caramba, relacionar la dificultad de las decisiones con La dolce vita de Fellini me resulta curiosa. Por mi parte reconozco que el seso no decide tanto como quisiera, lo que hace que muchas veces me equivoque a sabiendas pero me produce menos tormento en ocasiones. A veces decidir cerebralmente no tranquiliza. Al menos así me ocurre.

Excelente reflexión. La película absolutamente recomendable.

Un beso

Alvargonzalo dijo...

Habla usted de seso, tripas y corazón y me acuerdo de los tres enemigos del alma, pero su remate final me rescata.
(Ay de mi si no fuera por la insistencia...)
Siga, por favor.

e-catarsis dijo...

Doc a veces me vienen imágenes...hago cosas...he aprendido a no preguntar...me demasiado...

Alvargonzalo, insisto...es necesario...insistir
Una pregunta sencilla ¿Qué demonios es el alma?...porque si tiene enemigos sin duda debe ser alguien...

Alvargonzalo dijo...

Amiga mía: si yo supiera lo que es el alma no tendría enemigos.
El ruerdo es de la infancia, de momentos duros durante la Semana Santa.
Por cierto, el rescate parece que no es suficiente.
Y de las almas en pena, ¿qué me dice?

Alvargonzalo dijo...

...yo no me había metido con su foto de La dolce vita...

El lenguaraz dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Lúzbel Guerrero dijo...

En eso nos parecemos Puri, a mí también me cuesta mucho decidir
Yo soy más de tripas, aunque algunas decisiones de casquería, son tan afortunadas, que parecen produsto del mismísimo cerebro
Sí que estaba potente Anita