miércoles, 14 de febrero de 2007

El día de San Valentín

La mesa estaba dispuesta, pero Lucía seguía dándole los últimos retoques, quería que todo estuviera perfecto para él, había usado para esta ocasión una mantel de hilo bordado a punto de cruz que compró en un rastrillo de esos que hacen por navidad para recaudar fondos, en el centro un pequeño búcaro de cristal azul repleto de violetas, le fascinaban estas flores que parecían de terciopelo, a cada lado de la mesa la vajilla de un blanco inmaculado flanqueada por los cubiertos de plata que había heredado de su abuela, miró el reloj que había sobre el pequeño aparador, las 19,45, aún le quedaba el tiempo suficiente para arreglarse, dio un último vistazo a la mesa y sonrió satisfecha.
Había escogido el vestido malva que él le había regalado por su cumpleaños, no le gustaba demasiado pero a él si, y esto para ella era suficiente, se sentó delante del tocador y comenzó el ritual, recogió su pelo en un moño bajo y coloreó suavemente sus mejillas de natural arreboladas, había guardado unas violetas que entrelazó en su pelo y se pintó los labios apenas sin mirar, una mirada rápida torciendo la cabeza a ambos lados y dio por concluida la tarea, no está mal, se dijo.
El reloj de la mesilla marcaba las 20,15 suspiró aliviada, aún tengo tiempo.
Bajó a la cocina y echó un vistazo, platos, fuentes y copas perfectamente ordenados encima de la encimera, se acercó al horno que desprendía un olor que le hizo saber que el asado estaba cocinado y apagó el interruptor...perfecto, nada puede salir mal, se dijo y volvió a sonreír satisfecha.
Las nueve en punto, la hora de la cita.
Se alisó el vestido nerviosa con ambas manos y bajó al sótano, los peldaños de madera crujían bajo sus pasos, cogió la llave de la puerta de un colgador con forma de mariposa que él le había traído de un viaje y abrió la puerta, la habitación era húmeda y costaba respirar, encendió la luz y buscó una botella de vino, cuando estaba a punto de salir escuchó al fondo de la habitación como un gruñido...en un sillón había un cuerpo amordazado, temblaba y sudaba, el hedor que desprendía era irrespirable, la cara que en otro momento incluso pudo haber sido atractiva estaba desencajada y llena de yagas...

Se volvió y coqueta, le sonrió...

-Ah! Estas ahí, ya has llegado...Mi amor, siempre tan puntual...La cena está preparada y he hecho tu plato preferido, ya sabes asado de cordero, como a ti te gusta...No por favor no me digas eso....Sabes que lo hago porque te quiero...Eres lo más importante para mi...¿Qué yo soy lo más importante para ti?...lo sé cariño, no tengo la menor duda de eso...¿Sabes?...Acabo de escoger una botella de vino para el asado ¿Qué te parece?....OH bien si, tal vez sea mejor esta otra...Tú siempre tan detallista ¡Qué haría yo sin ti!...Me he puesto el vestido que me regalaste ¿Recuerdas?...Sé que te gusta...Esta tarde ha llamado tu hermana para saber si iríamos a comer el domingo, le he dicho que no, que tenemos cosas que hacer...¿Qué dices?...Bueno ya sabes lo pesada que se pone...¿No puedes acabar eso en otro momento?...No quiero que se enfrié el asado...Ah de acuerdo que ahora subes...No tardes mi amor...Te quiero.

Salió y cerró la puerta tras ella.

Subió los escalones hasta la cocina, descorchó la botella de vino, sirvió dos copas y levantando una de ellas dijo en voz alta

Feliz día de San Valentín mi amor pero esta vez la sonrisa se le había helado en la cara

FIN

7 comentarios:

Dr. Strangelove dijo...

Sencillamente sensacional. Reconozco que es muy de mi gusto ese toque "noir" de la historia. De lo que deduzco que este día tan ñoño te gusta tan poco como a mí.

Me ha sorprendido y aguardo impaciente otro pseudo-relato.

Cada vez mejor.

Un beso, hoy con pasión, que es lo propio.

ruvias intelijentes dijo...

jo!! terrorifico!!
hentre grampus i tu podeis acer que ninguno de nosotros bolbamos a pegar ojo.
jo!!

apesardemi dijo...

Excelente historia, buen ritmo y buena construcción.

Cuando he leído la primera parte tenía seguridad de que me encontraría con alguna "sorpresa" en el resto del relato. No me pegaba que tu narración fuera tan de feliz y acomodada esposa solamente pendiente de hacer feliz al marido que está en la dura calle buscando el alimento. Pero no me esperaba ese desenlace ;))

Muy buena :))

Besotes.

e-catarsis dijo...

Doc, es que el "noir" me encanta...

Ruvis, lo de Grampus no es comparable que ya me gustaría no creais ;-)...

Apesardemi ( que no, que de mi no...), me vas pillando el punto ;-)...

Víbora dijo...

¡Plas, plas, plas! ¡Bravo!

Muy bueno, me ha encantado-encandilado.

Me parece una mezcla genial entre Psicosis y Misery.

¿Es un castigo merecido o totalmente arbitrario? Qué miedo.

e-catarsis dijo...

Es mi personal homenaje al día de San valentín...

;-)

grampus dijo...

Diosss cómo me gustan estas historias. Bravo!